lunes, 16 de junio de 2014

INEPTITUD

Como una prueba más de su empecinamiento y de su escasa imaginación, lo único que se les ocurre a los políticos y gerifaltes independentistas para solucionar la situación de bancarrota en la que se halla la economía catalana es amenazar con la separación, que a buen seguro conllevaría más paro, más deuda y más bancarrota, debido a la inestabilidad e incertidumbre que sin duda provocaría la independencia.

MÉTODOS MUY POCO DEMOCRÁTICOS

Los métodos que utilizan los políticos nacionalistas y separatistas para conseguir sus propósitos normalmente son métodos reprobables desde un punto de vista moral: la presión continua, el desplante, la amenaza, el espionaje, la extorsión, el chantaje... 

Semejantes actuaciones son más propias de organizaciones mafiosas que de partidos políticos civilizados y muy difícilmente pueden resultar eficaces en el contexto europeo de una democracia pluralista, moderna y avanzada.

LA ADORACIÓN NOCTURNA A LA BANDERA

Como muestran fotos que aparecen en páginas pro-independencia como "Catalonia is not Spain", los fieles seguidores del credo independentista, por la noche, se reúnen para rendir culto en silencio a una gran bandera estelada formada con velas encendidas sobre el suelo.

Esta ceremonia de adoración a la bandera se lleva a cabo con inusitada devoción, como requieren los rituales sagrados. ¿Quién ha dicho que el nacionalismo "catalanista" es política? Para quienes asisten a estas ceremonias nocturnas donde se respira recogimiento espiritual, el independentismo se manifiesta como una religión.

ME IMPORTA UN PEPINO

Tanto el ideario como las soflamas secesionistas están plagados de contradicciones internas. Pero esta falta de coehrencia no les importa a quienes van por detrás de la bandera independentista. Ellos van "a lo suyo" de forma testaruda, con las orejeras puestas. Al parecer, no les importa la opinión de millones de catalanes no favorables a la escisión territorial. Se la repampinfla lo que diga el resto de Europa. El sentido común les da igual.

A LO SUYO

Los nacionalistas van "a lo suyo" sin contemplaciones. No les importa lo que opine la mayoría de la población catalana.

LO QUE NOS ENSEÑAN LAS JOTAS

Como es sabido, en España hay jotas aragonesas, extremeñas, asturianas, riojanas, gallegas, catalanas, leonesas, etc., cada una con rasgos peculiares.
Sin embargo, todas son jotas. Lo diverso no se contrapone necesariamente a lo común, como afirma de modo categórico el discurso independentista. De hecho, con frecuencia, lo común y la diversidad se retroalimentan, entrelazan y enriquecen mutuamente.

¿HASTA QUÉ PUNTO?

Creo que difícilmente se puede hacer un diagnóstico certero de los problemas y económicos partiendo de ideologías (como la ideología independentista) rebosantes de prejuicios. Más que aportar claridad mental a la reflexión que busca soluciones eficaces, los partidos políticos independentistas aportan obcecación e irracionalismo. De este modo, finalmente, acaban agravándose los problemas existentes. ¿Hasta qué punto se resuelven los problemas de las sociedades actuales en términos de ideologías?

MÁS BIEN UN SIGNO DE DECADENCIA

Algunos creen que el movimiento secesionista anuncia una nueva era de esplendor para Cataluña.
Personalmente creo que el independentismo, lejos de augurar un porvenir halagüeño, constituye más bien una muestra de decadencia y ofuscación.
Los nacionalistas independentistas no son capaces de analizar con claridad los problemas sociales y económicos actuales, ya que su ideología separatista (una ideología trasnochada, con más pasión que razón, muy poco tolerante, y promovida sobre todo para satisfacer intereses burgueses locales) les impide un análisis objetivo y riguroso y por tanto, también les impide encontrar respuestas acertadas.

LA EXCUSA

Con frecuencia, la ideología política (como la ideología independentista y otras) sólo es una pésima excusa para no pensar por uno mismo.
Quienes hacen mucho hincapié en la diversidad de España, olvidando lo común, cometen un error.
Quienes hacen excesivo hincapié en lo común de España, pasando por alto su diversidad, también cometen un error.
Pero la mayor equivocación la cometen, a mi juicio, los que creen que la diversidad es necesariamente motivo de separación.

MONEY = PATRIA

La única patria real de numerosos independentistas es el DINERO. Y, en este sentido, no son tan modernos, vanguardistas, novedosos ni avanzados como ellos se autoproclaman, sino que son lo mismo de siempre, el capital con otra careta. Nada de originalidad. Ninguna diferencia. El independentismo es una expresión más del capitalismo puro y duro, entre otras muchas que vienen apareciendo desde hace siglos.

SUCEDIÓ ANTES

Hubo una época no lejana en la que entre los catalanes había bastante pluralidad de opiniones, alto nivel de tolerancia, brillantez, inspirado dinamismo, creatividad y riqueza cultural, antes de que se impusiera la rígida uniformidad de la ideología nacionalista-independentista, con su típico perfil mediocre, decadente y de tintes grises.

En aquellos tiempos Barcelona era una urbe cosmopolita y no necesitaba pedir su entrada en Europa, porque ya era Europa. Todo esto sucedió en una época anterior a la instalación en la sociedad del modelo único nacional-separatista.

lunes, 5 de mayo de 2014

CREAR EL PASADO PARTIENDO DEL FUTURO

Los nacionalistas han creado un pasado de Cataluña a partir del futuro que ellos desean: la independencia. Como los nacionalistas aspiran a la separación, organizan los datos históricos en función de sus conveniencias partidistas, eliminando información relevante, aumentando exageradamente la importancia de determinados acontecimientos y orientando los hechos en una determinada dirección que refuerce, justifique o legitime los intereses futuros del nacionalismo independentisa. De este modo, el futuro se proyecta sobre el pasado por obra del poder nacionalista "catalanista". Pero el futuro nacional-catalanista se hizo primero. Y no al revés (primero los hechos históricos y luego el provenir), como afirman los políticos e "historiadores " afines a la ideología nacionalista. Las élites dirigentes nacionalistas anhelan la independencia y se inventan sin el menor reparo una historia de Cataluña acorde con sus aspiraciones, metas e intereses.