Los métodos que utilizan los políticos nacionalistas y separatistas para conseguir sus propósitos normalmente son métodos reprobables desde un punto de vista moral: la presión continua, el desplante, la amenaza, el espionaje, la extorsión, el chantaje...
Semejantes actuaciones son más propias de organizaciones mafiosas que de partidos políticos civilizados y muy difícilmente pueden resultar eficaces en el contexto europeo de una democracia pluralista, moderna y avanzada.
Semejantes actuaciones son más propias de organizaciones mafiosas que de partidos políticos civilizados y muy difícilmente pueden resultar eficaces en el contexto europeo de una democracia pluralista, moderna y avanzada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario