miércoles, 25 de diciembre de 2013
UNA ÉLITE DIRIGENTE CATALANA...
Siente el deseo de controlar el poder político y la riqueza en
Cataluña. Esta motivación sí es creíble. Y tiene sentido. Los llamados
"derechos históricos", los argumentos raciales, culturales, etc., no me
parecen convincentes a la hora de justificar la independencia. Que digan
claramente, sin tanto rodeo, lo que buscan: apropiarse de Cataluña. Y
acabaremos antes.
EL NACIONALISMO "CATALANISTA" ES UNA RELIGIÓN DEL MIEDO
El nacionalismo "catalanista" es una religión. Así fue definido por Prat de la Riba, el más importante de sus ideólogos fundadores: "la religión catalanista tiene por único Dios la Patria". Especificando un poco más, añadiría que se trata de una religión del miedo. Temor irracional a ser "asimilados" por los castellanos (que para los nacionalistas son todos los españoles). Pavor paranoico a ser aniquilados o desaparecer como "raza catalana". Miedo sin fundamento a ser invadidos. Pánico infundado a perder su riqueza por culpa del resto de España. Los líderes nacionalistas ¿catalanistas? (esa casta sacerdotal que sirve de mediadora entre el pueblo y su Dios, la Patria) inyectan miedo constantemente a sus seguidores. Fobias infundadas, terrores irracionales... pues el nacionalismo erróneamente denominado catalanista, más que un partido político o un movimiento, es una religión del miedo.
JUSTIFICACIONES
Las justificaciones que dan los independentistas para separarse no cuelan. No son convincentes. Sus argumentos jurídicos, los llamados "derechos históricos" son puro humo sin fundamento en el derecho positivo. Sus argumentos raciales: que los catalanes pertenecen a una raza distinta, con ADN y medidas craneales diferentes, casi dan risa. Sus argumentos históricos basados en el agravio continuo son tan inverosímiles y antihistóricos que se los creen ni ellos mismos.
VUELTA AL PASADO
El nacionalismo mal llamado catalanista no mira al futuro, sino al
pasado. Representa sobre todo el pasado. El nacionalismo es un vestigio
de tiempos pretéritos. ¿Cómo es esto posible? Mediante el rencor. El
nacionalista medio viaja al pasado frecuentemente, no montando en la
máquina del tiempo, ni estudiando libros de historia, sino a través del
resentimiento.
LA VISIÓN PARCIAL
El
nacionalismo "catalanista" cae en el mismo defecto que otras muchas
ideologías políticas: el parcialismo. Sólo se fijan en lo que les
interesa. La visión de conjunto se la repampinfla. Y, como cabía
esperar, el resultado final de ese enfoque parcialista es la DISTORSIÓN y
el pensamiento desenfocado. Las consecuencias perniciosas del parcialismo ideológico, por desgracia, no se limitan a generar un pensamiento distorsionado. Además -y esto es lo más peligroso- esa ideología simplona, incompleta y tendenciosa es utilizada por los independentistas para crear una serie de acciones, que inevitablemente están tan distorsionadas como la ideología de la que emanan. De la aplicación de ese programa de actuaciones cimentado en una ideología excesivamente parcialista, a duras penas se puede derivar algo sensato y beneficioso.
EL FRACASO EN PERSONA
Después
de una trayectoria caracterizada por un fracaso tras otro: destrucción
de tejido productivo en Cataluña (en parte, a causa de la inestabilidad
ocasionada por el proceso soberanista), 600.000 parados catalanes que
siguen a día de hoy sin empleo, varios casos de corrupción durante su
legislatura, más de 10 mil millones de euros de deuda acumulada y
pérdida de 12 diputados de CIU en las últimas elecciones
innecesariamente adelantadas, el culmen de la carrera política del
president será probablemente unos cuantos años en la cárcel. ¡Un
curriculum acojonante, vamos!
UN PRESIDENT MEDIOCRE
Cuando
un político basa su actuación política en culpar sistemáticamente a
otros (a España, al Estado, a Madrid, Francia, etc) como suele hacer
Artur Mas, ahí tenemos una buena prueba de que estamos ante un mediocre,
un político sin talento, sin imaginación, sin profesionalidad, sin
intención de aceptar ninguna culpa propia y, en definitiva, sin
aptitudes para gobernar.
VAYA CONDUCTOR
En
su libro, Artur Mas, alias "el azote de Cataluña", afirma que él quería
vehicular los deseos de independencia del "pueblo". Dejando aparte que
lo que él llama "pueblo" sólo es más o menos un tercio de los ciudadanos
catalanes con derecho a voto, ese deseo de vehicular le ha costado a su
partido CIU la pérdida de nada menos que 12 diputados.
AY, ARTURO
Te chocarás contra un muro,
el muro de tu insensata tozudez.
Vas de indenpendentista puro
¿pero a quién vas a engañar?
desde luego, no embaucarás
a quienes no tienen ni un duro.
Los de tu clase, los burguesitos,
siempre tienen intereses oscuros
no pueden identificarse con Cataluña,
porque ya tienen una patria
que es el dinero puro y duro.
SI NO HUBIERA SIDO
Si no hubiera sido por los españoles que fueron a vivir a Cataluña, y por sus descendientes, Cataluña seguramente no pasaría hoy en día de un millón y medio de habitantes. Si no fuera por los miles de españoles que migraron a Cataluña desde otras regiones, desde luego no habría en la actualidad unos ocho millones de catalano-parlantes. Sin el mercado español compuesto por millones de consumidores, la economía catalana no sería la que es ni por asomo. Digan lo que digan los nacionalistas, Cataluña sería poca cosa sin el resto de España.
OYE, ARTURO
¿Sabes
una de las cosas que no me gusta de ti, Arturo, porque de niño te
llamabas Arturo, antes de nacionalizarte? Pues que hablas al pueblo de
la crisis económica, que al parecer intentas tomar medidas para
solucionarla, y que también aprovechas la crisis para fomentar tu
negociete: el nacionalismo separatista. Pero tú no padeces la crisis
en tus propias carnes, Arturo. Tus cuentas bancarias de aquí o de allí
las tienes repletas, ¿a que sí? Y uno se pregunta: ¿por qué los que no
sufren la crisis hablan tanto de ella, incluso sacan provecho de la
penuria económica y laboral para sus tinglados? Son bastante
sospechosos, en mi opinión, quienes sin padecer la recesión económica
directamente -como Arturo- se refieren sin descanso a ella y saben
medrar en medio de la tempestad. Qué extraño. ¡Y qué contradicción!
jueves, 19 de diciembre de 2013
Fe
Els partidaris del nacionalisme creure, peró no pensen. Aquest és un dels seus principals problemes: una fe inconnex raó. Desd´aquí que el fanatisme de la identitat nacional és un pas.
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