Algunos creen que el movimiento secesionista anuncia una nueva era de esplendor para Cataluña.
Personalmente creo que el independentismo, lejos de augurar un porvenir halagüeño, constituye más bien una muestra de decadencia y ofuscación.
Los nacionalistas independentistas no son capaces de analizar con claridad los problemas sociales y económicos actuales, ya que su ideología separatista (una ideología trasnochada, con más pasión que razón, muy poco tolerante, y promovida sobre todo para satisfacer intereses burgueses locales) les impide un análisis objetivo y riguroso y por tanto, también les impide encontrar respuestas acertadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario