No les han permitido decidir absolutamente nada en el presente... ¿a qué viene ahora el ofrecimiento del pomposo "derecho a decidir el futuro"?
La explicación que encuentro es de índole psicológica. Se trata de una maniobra de manipulación, relativamente ingeniosa. Para tratar de tapar o hacer olvidar a los ciudadanos catalanes lo poco que les dejan participar en la política real a la hora de tomar decisiones importantes, se les ofrece una compensación simbólica: un hipotético y altisonante "derecho a decidir".
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