lunes, 6 de julio de 2015

LA INFLUENCIA DE FRANCIA

Muchos independentistas en Cataluña presumen de la influencia que han recibido de Francia, sus costumbres y cultura. También utilizan la idea de la influencia gala como base para justificar la supuesta "diferencia".

Creo que -lo reconozcan o no los separatistas- de Francia lamentablemente han copiado  el defecto del chovinismo: "lo francés es lo mejor", pues los catalanistas radicales piensan que "lo catalán es lo mejor".

Además ha tenido influjo sobre la mentalidad y la ideología de los nacionalistas independentistas el llamado "poujadisme", una "actitud política de pequeños comerciantes y pequeños propietarios que se preocupan de su interés inmediato", según la definición de Jean Riverain, quien añade que es "una constante del temperamento francés".

Sin embargo, curiosamente, -y esto entra totalmente en contradicción con Francia- los  catalanistas pro independencia rechazan con firmeza el centralismo, una de las características básicas de la política francesa desde la época de los reyes borbones.

jueves, 4 de junio de 2015

HISTORIA DE UNA ABERRACIÓN LINGÜISTICA 1

La piedra de toque de la convivencia de los españoles es el caso de la política de "normalización lingüística" que se suscita en las comunidades bilingües. El problema es el siguiente. Algunas regiones (Cataluña, C. Valenciana, Baleares, País Vasco, Navarra y Galicia) tienen dos lenguas. Realmente eso quiere decir que casi todos sus habitantes hablan otra lengua. No se discute que esa realidad suponga una gran riqueza cultural, pero es también una realidad conflictiva.El problema está en que esa otra lengua privativa de la región, o de una parte de la misma, se considera oficialmente como "propia" de la comunidad respectiva. Ahí empieza la confusión. Al ser "propia", pero no ser del todo general, las autoridades entienden que la lengua regional debe ir desplazando al castellano en la enseñanza y en la vida oficial. El asunto es endiablado. Tal parece que se cumple el mito de la torre de Babel. No hay discusión política que se preste más a la confusión, a los argumentos viscerales, enconados. Los españoles respiran por la herida de la lengua. Es un asunto que está presente en cualquier reunión familiar o amical.
Si la confrontación fuera entre dos lenguas igualmente minoritarias en el mundo (catalán y vasco, gallego y valenciano), el problema tendría mejor solución. Simplemente se formarían dos comunidades lingüísticas, como es el caso frecuente en muchos países. Pero resulta que el conflicto es siempre entre el castellano y alguna de las otras lenguas. Da la casualidad de que el castellano es el único idioma en el que se pueden entender todos los españoles y es, además, una lengua de comunicación universal. La desproporción de los contrincantes es tal que obliga a los nacionalistas de las otras lenguas a extremas sus posiciones. La intención de los políticos "normalizadores" es la de erradicar el castellano, por lo menos en un futuro incierto. Este deseo se viste con la infausta expresión de "inmersión lingüística". Consiste en que los niños inician su educación primaria sumergidos en un medio donde sólo se hable la lengua "propia". Propia no tanto de los niños como de las autoridades "lingüísticas". Esta pretensión viene a ser un desiderátum muy útil para mantener la llama del nacionalismo. Fuera de la lengua privativa de las regiones bilingües, pocos elementos hay para que sus habitantes se sientan "diferentes" del resto de España. El problema es que el experimento de "inmersión" se hace a costa de muchos niños, que son sumergidos en un medio lingüístico distinto al familiar. Es un caos modélico del viejo principio autoritario: fiat justitia, pereat mundus. Es el grito que acompañaría las acciones de los terroristas si estos supieran latín.
Antes de entrar en la situación catalana, bueno será llamar la atención del lector hacia una obra meritísima, la de Manuel Jardón sobre la "normalización lingüística" del gallego. No procede aquí más que esa llamada para indicar que la cuestión del conflicto de las lenguas alcanza a todas las regiones bilingües. Cada una de ellas tiene su peculiaridad.
La actual situación lingüística de Galicia, según nuestro autor, es la de una "diglosia al revés" de lo que fue la tradicional. Es decir, se impone el gallego en la vida oficial, mientras la relación cotidiana se desarrolla en castellano. Esta situación se reproduce en algunas otras regiones bilingües. Un dato expresivo. Sobre los ribazos de cemento que bordean el cauce del Turia en Valencia muchos jóvenes han escrito llamativas pintadas amorosas. El texto básico suele ser "Te quiero, Amparo" o el nombre respectivo de la amada. Pues bien, prácticamente todas las pintadas se escriben en castellano. Al mismo tiempo, las señales de tráfico de las autovías que rodean el cauce van cambiando de idioma; se redactan cada vez más en valenciano. Es un ejemplo visual de la "diglosia al revés" que cita Jardón. Hay otra expresión más seria. La mayor parte de la literatura periodística que, en las regiones bilingües, clama por la "normalización de la lengua propia", se escribe en castellano. Es curioso que no se haya producido nada parecido a lo que podría ser la "normalización periodística".

martes, 10 de marzo de 2015

EL ESTRAMBOTE

La región catalana ha sido una de las que mejor trato ha recibido objetivamente por parte de los diversos gobiernos de la nación entre las regiones españolas a lo largo de la historia. No hay más que comparar la situación social, cultural y económica de la Comunidad Autónoma Catalana con la de otras comunidades españolas como la extremeña, la andaluza o la gallega. 

Si comparamos la zona donde se habla catalán en Francia con la región catalana española, también sale ganando Cataluña. Cataluña a través de los siglos ha sido favorecida de múltiples formas: comercio ventajoso con las colonias españolas durante el Imperio (siglos XVIII y XIX), construcción de carreteras financiada por el Estado (siglo XX), instalación en Cataluña de importatnes empresas como la SEAT, ventajas para vender los productos de empresas catalanas en el resto de España, etc.

Que los privilegiados por el sistema vayan directamente contra el sistema que tanto les ha favorecido capitaneados por burgueses millonarios, como sucede en el llamado "proceso soberanista", es algo que refleja bien a las claras hasta qué punto puede llegar a ser extravagane, desagradecida, mezquinamente egoísta e incoherente la naturaleza humana.

MAL NEGOCIO

En pocas palabras la independencia consiste en que un día por la noche te duermes en una gran nación de 46 millones de habitantes y 50 provincias y a la mañana siguiente amaneces en una nacioncita compuesta por cuatro provincias y con posibilidades muy limitadas. 
¡Vaya propuesta tan inteligente hacen a los catalanes los independentistas!

AUTOODIO

Un hombre con un sonoro apellido español: "Junqueras" (aunque pronuncien este apellido a la catalana sigue siendo de origen español), rechaza a España hasta el punto de liderar un partido político cuyo propósito es separarse de ella. 

Esta actitud, en mi opinión, se puede interpretar como autorechazo, odio hacia uno mismo y persistente desprecio por lo que uno es y sus orígenes.

lunes, 9 de marzo de 2015

NO RESPETAN LOS DERECHOS

Los nacionalistas igual que los independentistas no sienten respeto por los derechos de quienes no comulgan con su fe independentista.
No respetan el derecho que tienen los españoles (incluidos los españoles catalanes) a tener una nación unida, un derecho reconocido legalmente por la Constitución Española.

Tampoco respetan el derecho de los escolares a estudiar EN español los colegios e institutos de secundaria de Cataluña. No respetan el derecho de los niños a estudiar en su lengua materna, cuando la lengua materna es el español (hecho denunciado por la Unesco por su gravedad).

No respetan el derecho a no ser discriminado y discriminan a los castellano-hablantes y a su cultura, arrinconándoles, haciéndoles sentir inferiores y dándoles a entender que esa cultura es despreciable.

PROFESIÓN DE FE

Para los creyentes en la independencia sólo hay un Dios: la Patria catalana y Prat de la Riba es su profeta.

MÉTODOS POLÍTICOS PRIMITIVOS, ZAFIOS E IMPRESENTABLES

Instrumentos habitualmente utilizados por los politicastros  nacionalistas e independentistas como la amenaza, la extorsión, las tramas corruptas y el chantaje son tan vulgares, tan toscos y ásperos, tan reprobables, mafiosos y poco civilizados que uno no se explica como  gente de esta clase ha conseguido instalarse al frente de una comunidad como la catalana, cuya capital hasta hace no mucho tiempo era una urbe refinada, cosmopolita, una ciudad que destacaba por su elegancia y vanguardismo y admirada por ello en toda Europa.  

EXIGIR COMPENSACIONES A LOS INDEPENDENTISTAS POR LOS DAÑOS QUE HAN CAUSADO A CATALUÑA

Sería conveniente valorar en su justa medida los daños que contra la dignidad, el honor y la imagen internacional de Cataluña han causado los políticos nacionalistas-independentistas y, en general, el movimiento separatista. Estos líderes en su mayoría nefastos se dedican a generar odio (considerado un delito de incitación al odio), discriminación (prohibida por la Constitución Española) y desprecio hacia la legalidad vigente (al saltarse, incumplir o desafiar las leyes).

Los dirigentes independentistas utilizan de forma asidua en su acción política el espionaje (contra sus adversarios e incluso entre ellos mismos), la construcción de un sistema de corrupción con tramas y estructuras estables (enquistadas en las instituciones y que funcionan como un poder paralelo), la manipulación descarada de la educación (mediante el sistema de inmersión), la amenaza (contra los españoles), el chantaje (contra el Gobierno Nacional) y la extorsión (por ejemplo: contra empresarios para forzarles a pagar comisiones ilegales del 3%, del 5% o quizá más). 

Tales prácticas dejan en mal lugar a Cataluña. En mi opinión, todos estos graves perjuicios deben ser valorados (no dejarlos pasar como si nada) y exigir, en consecuencia, una compensación moral e incluso judicial que restaure el mal causado. 

domingo, 8 de marzo de 2015

QUIEREN DEJAR DE SER ESPAÑOLES CON ACTITUDES ESPAÑOLAS

Ese apasionamiento excesivo, el pensar que su tierra es la mejor del mundo, la actitud individualista y contra el bien común (ir a lo mío sin medir las consecuencias), el recelo hacia la convivencia con los demás españoles... todos estos rasgos caracterizan a los independentistas y son, en realidad, mal que les pese, rasgos y actitudes muy españolas desde hace mucho tiempo, tal como queda reflejado en los comentarios escritos por literatos, viajeros extranjeros y cronistas de diversas épocas (Estrabón, Donoso Cortés, Menéndez Pidal, etc). 

martes, 3 de marzo de 2015

UN GRAN PILAR DEL RÉGIMEN NACIONALISTA: EL SILENCIO

Por desgracia, el mayor y más sólido pilar sobre el que se sustenta el Régimen Nacionalista en Cataluña es el SILENCIO de la mayoría de los catalanes, que de forma indirecta, con su pasividad, permite que un sector radicalizado (pero muy activo y ruidoso) del electorado consiga aupar al poder a partidos y líderes que no representan, ni por asomo, a la mayoría del pueblo catalán.

EL HECHO DIFERENCIAL

El hecho diferencial al que tan a menudo se refieren los nacionalistas "catalanistas" es que en Cataluña los políticos roban más, con mayor frecuencia y con unas dosis más altas de descaro.

¿QUÉ OFRECEN EN REALIDAD?

¿Qué ofrecen los independentistas a la sociedad catalana?
Corrupción profunda, inestabilidad política, una ideología extravagante, distorsión de la historia, una identidad falseada, huida de inversiones, división social, tensiones innecesarias...