lunes, 5 de mayo de 2014
FASCISMO INDEPENDENTISTA
El fascismo independentista ha ido demasiado lejos. No respetan la legislación vigente, ni siquiera la ley fundamental, la Constitución, votada por más de lo 90% de los catalanes.
Los separatistas llevan tiempo preparando un golpe de estado, que ellos denominan de forma eufemística, para engañar a sus prosélitos fanatizados: "declaración unilateral de independencia".
LAS DIFERENCIAS
Los independentistas alegan las diferencias como un motivo para separarse. Todas las regiones, comarcas, ciudades y aldeas de España y otros lugares del mundo son diferentes de uno y otro modo. Con diferencias de matiz o sustanciales. Todos los seres humanos tienen diferencias entre sí. Las diferencias por sí sólas no justifican la separación. Los hombres son diferentes de las mujeres. ¿Por eso deben vivir separados? Las raíces de un árbol son distintas de las hojas. ¿ ¿Por eso deben ser arrancadas del mismo árbol? La ideología independentista carece de fundamento racional. En este aspecto como en otros. Lo único que realmente justifica la separación, a mi juicio, es el deseo de separarse, no las diferencias, que no pasan de ser excusas. Los intereses confesables o inconfesables son los que impulsan a la separación.
EL NAZIONALISMO INDEPENDENTISTA ES AJENO A LA TRADICIÓN SECULAR CATALANA
Mediante el golpe de estado, los golpistas separatistas podrán finalmente llevar a cabo su proyecto totalizador para Cataluña, siguiendo el modelo de nacionalismo alemán del siglo XIX, que posteriormente retomó el nazismo: un pueblo, una nacion, una lengua. Todo uno y uno en todo. De este modo, Cataluña desaparecerá bajo el yugo catalanista uniformador, ya quela tradición catalana tal como se ha desarrollado a lo largo de los siglos no se identifica con ese ideal nacionalista totalitario. Cataluña, más bien, ha sido un crisol de culturas, ha sido pluriligüe, una sociedad abierta y no cerrada e intolerante. Nada más lejos del ideal absurdo que los nacionalistas independentistas quieren imponer a la sociedad catalana.
EL INDEPENDENTISMO FASCISTA
En la medida en que los nacionalistas independentistas niegan de forma contundente los derechos históricos y legales (recogidos en documentos y tratados en diferentes épocas) de los españoles, incluidos los españoles catalanes, sobre Cataluña, los nacionalistas independentistas y la ideología que les impulsa se pueden calificar de FASCISTAS.
¿CON LA VERDAD POR DELANTE?
Con la verdad por delante los nacionalistas separatistas saben que no van a conseguir nada. Por eso utilizan habitualmente la hipocresia, la ambiguedad calcaulada, la falsificación de la historia, las estrategias inmorales como el chantaje y la amenaza, las campanas de calumnias, el adoctrinamiento escolar, la compra de periodicos, los sentimientos exacerbados, la siembra de cizana... En todo esto los independentistas se han convertido en auténticos maestros.
SE CREEN
Los nacionalistas sólo de boquilla catalanistas se creen muy catalanes pero la mayoría de ellos ni siquiera habla bien el catalán ni conoce bien la historia de Cataluña. Sólo conocen una ideología, la ideología nacionalista independentista. Los nacionalistas "catalanistas" creen que se identifican con Cataluña. En realidad se identifican con la ideología antes citada.
EL OBJETIVO DE SIEMPRE: JODER A LOS DE ABAJO
Se puede observar si uno presta un poco de atención cómo el poder nacionalista separatista en Cataluña amarga la vida y maltrata psicológicamente a un sector de los ciudadanos catalanes, transmitiéndoles de modo sistemático rencor, insatisfacción permanente, frustración y orgullo herido. La transmisión de esta porquería psicológica la realiza el aparato de propaganda nacionalista por tierra, mar y aire a través de la escuela, la prensa, la televisión, etc. En este sentido, el Régimen Nacionalista Independentista (RNI) cumple bastante bien una de las vocaciones más evidentes que ha tenido el poder político establecido a través de la historia: joder al pueblo.
NO SE DAN CUENTA
Los nacionalistas independentistas dicen que son diferentes y que no los comprenden. No son conscientes (o no quieren serlo) de que su ideología y sus comportamientos no son diferentes sino que son más bien extravagantes, contradictorios y extraños. Enmascaran sus numerosas incongruencias con banderas esteladas y con la cantinela de la diferencia. Pero en mi opinión este enmascaramiento no sirve para ocultarla radical extravagancia de una ideología estrambótica como la nacionalista-independentista.
EL FESTIVAL DE LAS INCONGRUENCIAS
Nada hay más absurdo que un Rodríguez independentista, que un Junqueras separatista o que un Cavero soberanista. Todos ellos portadores de estupendos apellidos españoles, para justificar el absurdo de sus posiciones, dicen que la ideología no tiene que ver con los apellidos. Y es que a los indepes no les importa la coherencia. Se mueven mejor en el terreno de las contradicciones ridículas y de las incongruencias llevadas hasta el extremo.
CULPAS
No deja de ser curioso observar cómo Mas y sus amigos echan la culpa a España del supuesto sufrimiento y opresión de "los catalanes" cuando en realidad quien causa esos estados de frustración, ese malestar impregnado de rencor son los propios políticos nacionalistas inculcando su nefasta ideología desde la escuela e inyectándola en la sociedad catalana día tras día por los mass media.
CARNE DE CAÑÓN
Los ingenuos separatistas se imaginan que en una Cataluña independizada no pagarían impuestos y que no serían oprimidos por las élites dirigentes. Ofuscados por el machaqueo de la manipulación del aparato propagandístico independentista, quizás piensen que las decisiones y directrices de los EEUU o de la U.E. no les afectarán porque serán muy libres en un Estado Libre. Pensar así es lo que convierte a los independentistas de a pie en carne de cañón de los manipuladores.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)